Cronicas Mexicanas 2


Continuemos donde lo dejamos…
El días siguiente nos adentramos en el Chiapas profundo. La verdad es que me impacto las condiciones de vida de los indígenas. Mejor dejo esta reflexión para más adelante, pues no las quiero mezclar con mis frívolas experiencias de guiri.
El domingo nos fuimos de excursión a diversas cascadas y tramos de ríos en medio de Chiapas. Nos juntamos con una simpática pareja de alemanes, Robert y María que a estas horas deben de estar disfrutando del sol de Belice. Fuimos en una furgoneta conducida por un psicópata de nombre Hector que me hizo vivir verdaderos momentos de tensión en las curvas lacandonas…
El primer sitio al que fuimos fue la Cascada de Misol-ha. Impresionante con muchos metros de caída (no sabría calcularlos). Se podía pasar por atrás. Robert había estado aquí 14 años atrás y se sintió decepcionado por su estado actual. Puede ser que yo sea muy gallego, pero me pareció un sitio poco hormigoneado. Por cierto, para los amantes del cine de calidad el lugar tiene un valor añadido, pues aquí es donde se rodó la película Depredador (si, esa del tristemente perdido para el cine gobernador de California).
De aquí nos fuimos a Agua clara, un rió calmado que tiene el atractivo de que el agua tiene un precioso color azul piscina. El problema es que como estamos en temporada de lluvias el cian se había convertido en marrón chocolate… De todas formas siempre recordare el momento de cruzar ese puente colgante. Menos fiable que el del final de “Indiana Jones y el templo maldito” (hoy estoy maldito)
Y por último fuimos a Agua azul un conjunto de cascadas y pozas en medio de la jungla donde nos estuvimos bañando y pasando unos muy buenos momentos con los amigos de Babiera.
En cuanto pudimos huimos de palenque. Llegamos a Campeche de noche, pero se frustro la opción de ir a Calakmul. Aun no se por que (la verdad es que tengo un problema de comunicación con los mexicanos). Así que nos vinimos a Celestún un pueblecito en medio de una reserva natural en el golfo de México, a 6º0 kilómetro de cualquier parte. La verdad es que me recuerda a un pueblecito marinero gallego hace 20 años: arena blanca, casas bajitas, las barcas en la playa.. .pero le mar tiene temperatura del mediterráneo!! Misteriosamente no hay apenas gente, supongo que será que porque el Caribe esta muy cerca. Así que el Patxi y yo estamos disfrutando casi en excluida de su playa, sus chiringuitos, etc… Hoy por la mañana fuimos de excursión en barca por la reserva, a ver flamencos y demás bichos. Me gustó más de lo que esperaba.
Y así estamos de vida apacible.. De vacaciones vamos! Mañana volveremos a Campeche ( 4:30 horas de viaje en un Bus que para más que el Freire a Lugo) a ver si los amigos de Calakmul salen de la selva de una vez…
En fin, me tomare un tequila a vuestra salud….
Apertas oh! Viva Mexico Cabrones!