La carpeta

Recuerdo que cuando por fin tuve edad para cambiar las libretas por los folios conseguí un bien muy preciado: la carpeta. En ella uno podía plasmar mediante recortes los aspectos más destacables de su personalidad. En una primera época, aun en el colegio, mi carpeta era un homenaje permanente a ese equipo que me daba motivos para vivir. En la última temporada, justo antes de la Facultad, los grupos de Seattle abarrotaban las páginas divisorias. Por el medio, hubo otra época, la más larga en la que las fotos eran de modelos y actrices más bien ligeras de ropa, cosas de las hormonas…Me ha hecho gracia descubrir que hay quien dedica un blog a algo similar


